Colorimetría verano claro: paleta de colores y cómo llevarla

El verano claro es el más claro de los tres veranos de la colorimetría: le quedan bien los colores claros, frescos y un poco suaves, como el azul polvo, la lavanda, el rosa claro, el verde agua, el azul pervinca, el gris paloma y el blanco suave. Lo que peor le sienta cerca de la cara es lo oscuro y pesado, empezando por el negro.
La claridad manda: así se reconoce un verano claro
De los tres rasgos con los que la colorimetría de 12 estaciones mide un color (claro u oscuro, frío o cálido, limpio o apagado), al verano claro (Light Summer, en inglés) lo define el primero: sus colores son, ante todo, claros. Son frescos sin llegar a helados, porque es el verano que linda con la primavera, y tienen una intensidad media, con algo de suavidad pero sin el velo gris del verano suave.
Lo habitual es un pelo rubio ceniza claro o castaño muy claro sin reflejos dorados marcados, unos ojos azules, gris azulados, verde grisáceo o aguamarina, y una piel clara de subtono rosado o neutro que tarda en broncearse. Lo que une los tres es que ninguno es oscuro: no hay un salto fuerte entre el pelo y la piel, ni unas cejas que dominen la cara.
Se comprueba comparando dos prendas iguales en distinto color frente a un espejo, con luz de ventana y la cara lavada: un jersey azul marino y uno azul polvo, una camiseta negra y una gris paloma, una blusa melocotón y una rosa claro. Con la que no es tuya verás sombras bajo los ojos o alrededor de la boca, o una cara que parece quedarse detrás del color. Con la tuya, la piel se ve pareja y los ojos, más claros. Si las tres veces gana la segunda prenda, todo apunta a verano claro.
Por el lado cálido limita con la primavera clara, igual de clara pero templada, y por el lado más profundo, con el verano frío.
Las listas de famosas por estación ayudan poco con esto: salen de fotos, y la luz, el maquillaje y el tinte cambian justo lo que la prueba mira.
¿Verano claro o verano suave? Los dos son veranos, frescos y de poco contraste, pero no los define lo mismo: al verano claro, la claridad; al verano suave, lo apagado, con los tonos medios y agrisados de su paleta. Si ni unos ni otros te favorecen y el camel y el oliva sí, sigue por el otoño suave.
Si después de las pruebas sigues dudando, la colorimetría de gussy lee una foto de tu cara sin que salga de tu teléfono y te dice cuál de las 12 estaciones es la tuya.
La paleta del verano claro según dónde va cada color
Los colores van ordenados por el sitio que ocupan en un conjunto: primero los que llevas cerca de la cara, después los neutros que cargan con las prendas grandes. Toma los códigos hex como referencia y no como norma, porque el mismo azul cambia de una pantalla a otra y una tela con textura nunca se ve como un cuadrado plano de color.
Para llevar cerca de la cara, en camisas, punto, vestidos y pañuelos:
- Azules: azul polvo #A9C3DB, azul cielo #9DC6E6, azul pervinca #A3ACDB y azul aciano suave #7F9DCF. Quedan especialmente bien en camisas de popelín o de lino.
- Lilas: lavanda #C8C0E4, lila #C3A8D7 y malva claro #C7A2B8, sobre todo en punto fino y en blusas.
- Rosas: rosa claro #F1C6D1, rosa sandía suave #E9919F y frambuesa claro #CF6F8E, que hace de rojo en esta paleta.
- Verdes y aguas: verde agua #A9DCCF, menta #BCE4CD, aguamarina suave #80C4C2 y verde azulado suave #5F9FA3, el más profundo de todo el grupo.
Neutros, para abrigos, pantalones, zapatos y bolsos:
- Claros, en lugar del blanco: blanco suave #F2F2EF, gris perla #DCDDE1, gris paloma #C5C4C8 y topo grisáceo #B4ADAC.
- Medios, en lugar del negro y del marrón: azul grisáceo #8B9AAD, gris piedra #8E8F95, marino suave #5C6D8B y cacao rosado #9F8987.
Lo que se queda fuera es lo oscuro (negro, marrón chocolate, burdeos, azul marino casi negro), lo cálido (naranja, mostaza, camel, oliva, óxido) y lo muy intenso (fucsia, azul eléctrico, rojo puro, neones). Cerca de la cara es donde más se nota; en un pantalón o en unos zapatos importa mucho menos.

En la tienda o frente al armario: la prueba de la prenda
Imagina que tienes en la mano tres jerséis de punto fino del mismo modelo: uno azul eléctrico, uno azul marino y uno azul polvo. La luz del probador puede engañar, así que acércate con ellos a una zona donde llegue luz de la calle, ponte cada uno bajo la barbilla delante de un espejo y mírate la cara, no el jersey. Con el azul eléctrico, lo primero que se ve es el jersey. Con el marino, la cara se ve más pálida y aparecen sombras bajo los ojos. Con el azul polvo, la piel se ve pareja y los ojos parecen más claros. Ese es el tuyo.
Antes de ir a la caja, piensa en tres prendas que ya tienes y con las que lo vas a llevar. Si te salen unos vaqueros claros, un pantalón gris y una gabardina gris piedra, el jersey ya tiene tres conjuntos. Si solo te salen pantalones negros, o compras también un pantalón gris o el jersey acabará al fondo del cajón.
En casa sirve la misma prueba, con la ventana en lugar de la calle: hazle a cada prenda de cintura para arriba lo mismo que al jersey y aparta las que te marcan sombras.
Lo apartado no tiene que irse todavía. Un jersey azul marino puede ir anudado a los hombros sobre una camisa azul polvo, y un vestido negro, con una rebeca gris perla abotonada encima. Cuando se gasten, sustitúyelos por su versión clara. Si tu armario ya está en gussy, la colorimetría lo compara con tu paleta y te dice qué porcentaje de lo que llevas cerca de la cara queda fuera de ella.
Claro arriba, medio abajo: cómo combinar la paleta
Un conjunto de verano claro funciona cuando todo se queda en la mitad clara de la escala: el color más claro, cerca de la cara, y el más oscuro, a lo sumo un tono medio como el marino suave o el azul grisáceo, de cintura para abajo. Entre una prenda y otra basta un contraste bajo o medio. Un jersey lavanda sobre un pantalón gris paloma ya tiene suficiente, igual que una camisa azul polvo con vaqueros claros y una rebeca gris perla.
El primer cambio es el negro. En un verano claro, el negro endurece los rasgos y se ve antes que la persona. Para el abrigo, el marino suave o el gris piedra; para el pantalón de vestir, el azul grisáceo; para zapatos, cinturones y bolsos, el gris paloma, el topo grisáceo o el cacao rosado, que hace de marrón sin calentar. Una americana negra que te guste puede quedarse si la llevas abierta y con blanco suave o un pañuelo lavanda en el cuello.
El blanco óptico es menos problema que el negro, porque es claro, pero junto a una piel clara puede verse duro. El blanco suave y el gris perla cumplen el mismo papel en camisetas y camisas. Los vaqueros, mejor en lavado claro o medio; el índigo casi negro aguanta en un pantalón, lejos de la cara.
Con los metales pasa algo parecido: la plata, el oro blanco y las perlas son lo más fácil, y el oro rosa claro también encaja. El oro amarillo intenso y el cobre calientan demasiado cerca de la cara.

Con ropa de hombre la regla no cambia. Una camisa oxford azul claro, unos chinos gris paloma y unas botas de ante gris claro ya forman un conjunto completo, y el marino suave hace de color oscuro en la americana y el abrigo, en lugar del negro y del gris marengo.

Preguntas frecuentes
¿Qué colores le quedan bien a un verano claro?
Los claros, frescos y algo suaves: azul polvo, azul cielo, pervinca, lavanda, rosa claro, verde agua, menta y aguamarina, con el gris paloma, el gris perla, el blanco suave y el marino suave como neutros.
¿Cómo se dice verano claro en inglés?
Light Summer. Es la misma estación del sistema de 12, así que si buscas inspiración en inglés, «light summer palette» te lleva a los mismos colores claros y frescos que ves aquí.
¿Qué diferencia hay entre verano claro y verano suave?
Compara un azul polvo con un azul pizarra. Si el primero te da luz y el segundo te apaga, apunta a verano claro; si los pasteles te desdibujan y el pizarra te sienta mejor, a verano suave.
¿Verano claro o primavera clara?
Las dos son claras, pero la primavera clara tira a cálido. Si el melocotón, el marfil y el oro amarillo te iluminan más que el rosa claro, el blanco suave y la plata, mira la primavera clara.
¿Cómo saber si soy verano claro?
Junto a una ventana y sin maquillaje, compara bajo la barbilla un azul marino con un azul polvo y una camiseta negra con una gris paloma. Si en las dos gana la opción clara, apunta a verano claro.
¿Qué famosas son verano claro?
Ninguna lista es fiable: se hacen a partir de fotos, y la luz, el maquillaje y el tinte cambian justo lo que define una estación. La prueba con telas junto a una ventana te dice más sobre ti.



