Otoño Suave en colorimetría: 24 colores con su código hex

La paleta del Otoño Suave es apagada, cálida y ni muy clara ni muy oscura: camel, avena, topo cálido, verde salvia, musgo, oliva, verde azulado apagado, salmón, terracota, óxido suave, mostaza apagado y chocolate con leche, todos con un poco de gris mezclado. El crudo ocupa el lugar del blanco, y el marrón café o el gris marengo cálido, el del negro.
Primero apagado, después cálido: la regla del Otoño Suave
El sistema de las 12 estaciones divide cada una de las cuatro estaciones clásicas en tres y nombra cada una por su rasgo más fuerte. El Otoño Suave (en inglés, Soft Autumn) es el otoño cuyo rasgo más fuerte es la suavidad. La calidez va en segundo lugar y es moderada, lo que lo sitúa entre el Otoño Cálido por un lado y el Verano Suave por el otro. Su profundidad es media, así que en la paleta no hay casi negro ni blanco brillante.
De ahí salen tres preguntas que puedes hacerle al color de cualquier prenda, en este orden:
- ¿Es apagado? Un color empolvado, jaspeado y algo agrisado gana a uno limpio y brillante.
- ¿Tira a cálido? Los matices dorados, oliva y marrones ganan al gris azulado y al rosa helado.
- ¿Es un tono medio? Cualquier cosa entre el crudo y el marrón café gana al blanco óptico y al negro.
El orden importa. Un naranja vivo es cálido y medio, pero falla en la primera pregunta, y en un Otoño Suave suele llamar más la atención que la persona que lo lleva. Un rosa empolvado que tira un poco a frío pasa la primera pregunta y a menudo funciona.
La paleta del Otoño Suave, con sus códigos hex
Estos 24 colores se reparten en siete grupos. Los códigos hex sirven para comprar por internet, pero ninguna pantalla muestra una tela tal como es, así que mira cada prenda nueva a la luz del día cuando llegue.
| Grupo | Colores y códigos hex | Cómo llevarlos |
|---|---|---|
| Neutros claros | Crudo #EEE4CF, avena #D8C9AE, arena #C9B597 | Camisetas, camisas y punto, en lugar del blanco |
| Neutros medios | Camel #B38B5D, topo cálido #9E8A76, visón #A89C8E | Abrigos, pantalones, punto y bolsos |
| Neutros oscuros | Chocolate con leche #7A5A44, marrón café #53413A, gris marengo cálido #55504A | Pantalones, abrigos y botas, en lugar del negro |
| Verdes | Salvia #A4A98A, musgo #7B7C4E, oliva #6F6B45 | Camisas, punto, chaquetas y pantalones |
| Verdes azulados | Jade suave #7C9E8F, verde azulado apagado #5E8784, petróleo apagado #4E6468 | Punto y vestidos; el petróleo, en lugar del azul marino |
| Rosas, rojos y ciruela | Salmón #D0937E, rosa empolvado #BF8C82, marsala #8C5452, ciruela apagado #7A5B62 | Blusas, punto y pañuelos, cerca de la cara |
| Amarillos y naranjas | Mantequilla #E4D3A3, melocotón #E0B394, mostaza apagado #BC9C5E, terracota #B77A62, óxido suave #A3654E | Punto, vestidos y pañuelos |
Deja que las tres filas de neutros carguen con las prendas grandes, como el abrigo, el pantalón, los zapatos y el bolso, y lleva las otras cuatro cerca de la cara, que es donde el color cambia cómo se ve tu piel. Como todos los colores de la tabla tienen la misma suavidad, casi todas las parejas funcionan. Para empezar, las más fáciles son oliva y camel, verde azulado apagado y topo cálido, terracota y musgo, y salmón y avena.

Qué ponerte en lugar del negro, el blanco y los colores vivos
Si tu armario se apoya en el negro, el blanco, el azul marino y el gris, esos son justo los cuatro neutros que peor le van al Otoño Suave. No hace falta renunciar a ellos: aléjalos de la cara y, cuando uno se gaste, cámbialo por su equivalente:
- Negro: marrón café, gris marengo cálido u oliva. Hasta el chocolate con leche queda más suave que el negro en el escote.
- Blanco óptico: crudo, avena o color hueso, que de lejos se leen como blanco y de cerca no deslumbran.
- Azul marino: petróleo apagado, verde azulado o un marino desvaído y algo gris. El marino oscuro, casi tinta, funciona mejor en un pantalón que en un jersey.
- Gris frío: topo cálido, visón o un gris que tire a beis. El que conviene evitar es el gris azulado.
- Vaqueros: un lavado medio, algo desgastado. El índigo muy oscuro y el vaquero blanco añaden un contraste que tus rasgos no tienen.
Con los metales pasa lo mismo. El Otoño Suave está entre neutro y cálido, así que el acabado importa más que el metal: el oro cepillado o envejecido, el bronce, el latón y el oro rosa son lo que mejor le queda, y la plata mate o el peltre pueden funcionar. Lo que endurece es el brillo pulido, sobre todo en la plata. En zapatos, cinturones y bolsos, el marrón medio, el chocolate, el ante topo y la piel verde oliva siguen dentro de la paleta.

Los colores que conviene alejar de la cara son los limpios, los fríos y los muy vivos:
- el negro y el blanco óptico
- los neones y los colores saturados: fucsia, azul eléctrico, verde intenso, amarillo limón y rojo intenso
- los pasteles helados, como el azul bebé y el rosa helado
- los tonos joya fríos: zafiro, morado intenso, magenta y esmeralda
- el gris azulado y el gris plata
En pantalones, zapatos y bolsos importan mucho menos, porque el color que queda más cerca de la cara es el que hace casi todo el trabajo.
Características del Otoño Suave y cómo saber si lo eres
No lo decide un solo rasgo, sino el conjunto. La tabla pone las características habituales del Otoño Suave junto a las de sus dos vecinas más fáciles de confundir:
| Rasgo | Otoño Suave | Verano Suave | Otoño Profundo |
|---|---|---|---|
| Contraste | Bajo: en una foto en blanco y negro, sobre todo grises medios | Bajo, igual que el Otoño Suave | Medio o alto |
| Ojos | Avellana suave, verde oliva, verde pardo o marrón suave, con motas cálidas | Gris azulado, gris verdoso, avellana apagado o marrón suave | Marrón oscuro, ámbar, avellana oscuro u oliva |
| Pelo | Rubio oscuro o castaño con mechones dorados y cenizos, o cobrizo suave | Rubio ceniza oscuro o castaño ceniza, sin reflejos dorados | Castaño oscuro, chocolate o caoba, a veces casi negro |
| Piel | Cualquier tono; uniforme con colores apagados, cansada con los vivos | Cualquier tono; mejor con grises y rosas apagados | Cualquier tono, con fondo dorado, oliva o cobrizo |
El pelo muy oscuro no descarta el Otoño Suave si tu piel también es media u oscura, porque lo que cuenta es el poco contraste entre los dos; con pelo muy oscuro y piel clara, mira el Otoño Profundo.
Para comprobarlo, ponte junto a una ventana con luz de día, sin maquillaje y con el pelo recogido, y acerca cada par de telas bajo la barbilla. Mira tu piel, no la tela:
- Blanco óptico, luego crudo
- Negro, luego marrón café
- Naranja vivo, luego óxido suave
- Gris frío, luego topo cálido
- Plata pulida, luego oro cepillado
Si la segunda tela de cada par iguala tu piel y la primera marca sombras y rojeces, lo más probable es que seas Otoño Suave o una de sus vecinas. Así se distinguen:
- El Verano Suave es igual de apagado, pero frío: le quedan mejor el gris, el beis rosado, el azul pizarra y la plata que el camel, el oliva y el oro. Una prueba sencilla es acercarte algo gris a la cara con luz de día: si tus ojos se ven grisáceos, tiras a Verano Suave, y si siguen verdes, avellana u oliva, a Otoño Suave.
- El Otoño Cálido es más cálido y más intenso. Si la calabaza, la mostaza y el óxido a plena intensidad te favorecen en vez de pesarte, es más probable que seas Otoño Cálido.
- El Otoño Profundo es más oscuro y tiene más contraste. Si el chocolate oscuro, el verde bosque y el petróleo profundo te quedan bien, y los neutros claros de la paleta te apagan, mira el Otoño Profundo.
Si sigues entre dos estaciones, la colorimetría de gussy lee una foto de tu cara, que no sale de tu teléfono, y te coloca en una de estas mismas 12 estaciones.
Cómo encontrar los colores del Otoño Suave en tu armario
El camel, el oliva, el topo y la avena son colores corrientes, así que puede que tu armario ya tenga una parte de la paleta. Encuéntrala antes de comprar nada. El cambio de armario es buen momento, porque vas a tener toda la ropa en la mano:
- Saca todo lo que llevas cerca de la cara: camisetas, camisas, punto, vestidos, chaquetas, abrigos y pañuelos. Los pantalones, las faldas y los zapatos importan mucho menos.
- Sepáralo a la luz del día en tres montones: dentro de la paleta, cerca y fuera. Cerca quiere decir demasiado oscuro, demasiado nítido o demasiado frío, como un jersey negro de cuello vuelto o uno azul marino; fuera, vivo, helado o neón.
- Cuenta el primer montón frente al total. La lectura de color de gussy hace esta cuenta por ti y te dice qué parte de lo que llevas cerca de la cara queda fuera de tu paleta.
- Aprovecha el montón de cerca poniendo un color de la paleta entre la prenda y tu cara: un pañuelo camel sobre un abrigo negro, o el cuello de una camisa cruda sobre un jersey azul marino.
- Apunta lo que falta antes de ir de compras. Mira primero si tienes una prenda de arriba en un neutro claro, como el crudo o la avena, y un color de la paleta para llevar cerca de la cara.
Pongamos que en tu armario hay un abrigo camel, unos chinos oliva, una americana negra, un jersey azul marino, una camisa blanca y una sudadera gris. El abrigo y los chinos ya están en la paleta. La americana y el jersey están cerca, y una camisa cruda o un pañuelo camel al cuello los hace funcionar. La camisa blanca y la sudadera pueden quedarse hasta que se gasten, y luego cambiarse por otras en crudo y en topo cálido. Lo primero que conviene comprar es una prenda de arriba en avena o salvia, que hace más fáciles de llevar la americana, el jersey y el abrigo.
Para vestirte, una fórmula resuelve casi todos los días: un neutro medio u oscuro abajo, un neutro claro en el cuello y un color de la paleta entre los dos.
- Pantalón topo cálido, camiseta avena y rebeca verde azulado apagado
- Pantalón chocolate con leche, camisa cruda y jersey salmón
- Pantalón marrón café, camiseta cruda y chaqueta verde musgo
Y tres ejemplos para días concretos, con prendas fáciles de encontrar:
- Oficina: americana camel sobre camisa cruda, pantalón marrón café y mocasines de ante topo.
- Fin de semana: vaqueros de lavado medio, jersey verde salvia, gabardina avena y zapatillas crudas.
- Una cena: vestido midi marsala o ciruela apagado, pañuelo rosa empolvado, zapatos chocolate y pendientes de oro cepillado. Es el día en que más cuesta dejar el negro, y el marsala hace el mismo papel con menos dureza.
Que los saltos entre claro y oscuro sean pequeños. El Otoño Suave queda mejor con conjuntos de tonos parecidos y fundidos, y una camiseta blanca sobre un pantalón negro es la combinación que más le juega en contra.

Preguntas frecuentes
¿El Otoño Suave es cálido o frío?
Cálido, pero por poco. Es el más suave y el menos cálido de los tres otoños y está cerca del neutro, así que en el Otoño Suave importa más que un color sea apagado que cálido.
¿Qué colores debe evitar un Otoño Suave?
Los vivos, limpios y helados: el negro, el blanco óptico, los neones, el fucsia, el azul eléctrico, los pasteles helados y los tonos joya fríos, como el zafiro y el magenta. Importan sobre todo cerca de la cara.
¿Oro o plata para un Otoño Suave?
Sobre todo oro, con un acabado suave: oro cepillado o envejecido, bronce, latón y oro rosa. La plata mate y el peltre también pueden funcionar; lo más difícil de llevar es la plata brillante y pulida.
¿Cómo saber si soy Otoño Suave o Verano Suave?
Los dos son apagados y de poco contraste, así que cambia la temperatura. Si el camel, el oliva, el crudo y el oro te favorecen más que el gris, el azul pizarra y la plata, seguramente eres Otoño Suave.
¿Cómo saber si soy Otoño Suave u Otoño Profundo?
El Otoño Profundo es más oscuro y contrastado: le quedan bien el chocolate oscuro, el verde bosque y el petróleo profundo, y los neutros claros lo apagan. Si a ti te apagan los oscuros, tiras a Otoño Suave.
¿Qué color de pelo tiene un Otoño Suave?
Rubio oscuro, castaño claro o medio con mechones dorados y cenizos, o cobrizo suave. Si te lo tiñes, el miel, el castaño dorado y el cobrizo suave le van bien; el negro azulado y el platino endurecen los rasgos.



