Cambio de armario: cuándo toca en tu ciudad y cómo guardar

Guarda la ropa de verano cuando la máxima lleve una semana por debajo de 20 grados, y saca el abrigo cuando las mínimas bajen de 10. Con las temperaturas medias de AEMET, la ropa de verano se guarda a mediados de octubre en Madrid, a finales de octubre en Barcelona y Bilbao y a mediados de noviembre en Valencia, Sevilla y Málaga; en la costa de Canarias no llega a hacer falta. Antes de guardar nada, lávalo y sécalo del todo: el algodón y los vaqueros van doblados en cajas o bolsas de vacío, y la lana, el cachemir y el plumas, en bolsas o cajas de tela que transpiren.
La regla de los 20 y los 10 grados: cuándo toca el cambio
Mira la previsión, no el calendario. El cambio tiene dos señales distintas:
- Cuando la máxima de la tarde pase una semana entera por debajo de 20 grados, guarda los pantalones cortos, las camisetas de tirantes, el lino y las sandalias, y saca los jerséis finos, las rebecas, la gabardina y el calzado cerrado.
- Cuando las mínimas de la mañana empiecen a bajar de 10 grados, saca también el abrigo, el plumas, los jerséis gordos y las botas.
Entre una señal y otra, el armario puede estar a medias, con algo de verano y algo de invierno, y así no tienes que volver a abrir la caja un día de calor de octubre. En primavera la regla va al revés: el abrigo se guarda cuando las mínimas pasan de 10 y la ropa de verano sale cuando las máximas pasan de 20.
Las dos señales caen en semanas distintas en cada ciudad, y a veces en orden inverso. En esta lista, la máxima es la media de las temperaturas máximas diarias de cada mes y la mínima, la media de las mínimas; son los valores normales de AEMET para 1981-2010:
- Madrid (Retiro): la máxima baja de 26,4 grados en septiembre a 19,4 en octubre, y la mínima, de 10,7 en octubre a 6,3 en noviembre. La ropa de verano se guarda a mediados de octubre y el abrigo sale en la segunda quincena: en Madrid todo el cambio cabe en octubre.
- Barcelona: máxima de 22,1 en octubre y 17,3 en noviembre; mínima de 13,5 en octubre y 8,6 en noviembre. La ropa de verano, a finales de octubre; el abrigo, a principios de noviembre.
- Valencia: máxima de 24,3 en octubre y 19,8 en noviembre; mínima de 10,8 en noviembre y 8,1 en diciembre. La ropa de verano, a mediados de noviembre; el abrigo, a finales.
- Sevilla: máxima de 20,2 en noviembre y 16,6 en diciembre; mínima de 14,4 en octubre y 10,0 en noviembre. Las dos cosas, a mediados de noviembre.
- Zaragoza: máxima de 21,4 en octubre y 14,8 en noviembre; mínima de 11,0 en octubre y 6,3 en noviembre. Las dos cosas, en la segunda quincena de octubre.
- Málaga: máxima de 20,1 en noviembre y 17,5 en diciembre; mínima de 11,3 en noviembre y 8,9 en diciembre. La ropa de verano, a mediados de noviembre; el abrigo, con diciembre.
- Bilbao: máxima de 21,4 en octubre y 16,6 en noviembre; mínima de 11,4 en octubre y 8,1 en noviembre. Las dos cosas, a finales de octubre.
- A Coruña: máxima de 22,0 en septiembre y 19,1 en octubre; mínima de 10,5 en noviembre y 8,9 en diciembre. La ropa de verano se guarda a principios de octubre, pero el abrigo no hace falta hasta finales de noviembre: casi dos meses de gabardina y jersey fino.
- Valladolid: aquí el orden se invierte. La mínima ya es de 11,3 en septiembre y 7,6 en octubre, y la máxima, de 25,6 en septiembre y 18,9 en octubre, así que el abrigo sale a finales de septiembre y la ropa de verano se guarda en la primera quincena de octubre. En Burgos, la mínima de septiembre ya es de 8,9: allí el abrigo sale con septiembre.
- Canarias: en el aeropuerto de Gran Canaria, enero tiene de media 20,8 grados de máxima y 15,0 de mínima; en Santa Cruz de Tenerife, 21,0 y 15,4. En la costa no se cumple ninguna de las dos señales en todo el año, así que basta con tener a mano una chaqueta y un par de jerséis finos. En La Laguna (Tenerife Norte) la máxima baja a 19,6 en noviembre, y ahí sí se guarda la ropa de verano; el abrigo queda para las mañanas de enero y febrero, con mínimas medias en torno a 10.
Si tu ciudad no está, búscala en los valores climatológicos normales de AEMET: la columna TM es la máxima media de cada mes y la Tm, la mínima. Y si dudas de si puedes hacerlo ya, mira la predicción de siete días de tu municipio: si ninguna máxima pasa de 20, adelante.
Antes de guardar, aparta lo que no te has puesto este verano
Todo lo que entra en la caja se queda ahí hasta el verano que viene. Lavar, doblar y guardar un vestido que no te has puesto en todo el verano es cargar con él un año más. Extiende la ropa de verano sobre la cama y haz tres montones:
- Se guarda: lo que te has puesto este verano y te vas a poner el que viene.
- Se queda fuera: lo que sirve todo el año, como las camisetas, las camisas finas, los vaqueros y el punto fino, que en invierno va debajo del jersey. Si vives en la costa, deja también a mano dos o tres prendas de verano y unas sandalias para los días de calor que todavía llegan en otoño.
- Se va: lo que no te vale, lo gastado y lo que tiene manchas que no salen.
A cada prenda que no te hayas puesto en todo el verano, hazle una sola pregunta: ¿por qué no me la he puesto? Si la respuesta es «me queda estrecha» o «da mucho calor», va al montón de las que se van. Si es «no pega con nada», apunta ese color o ese corte para no volver a comprarlo. Si es «no ha habido ocasión», guárdala, pero encima de todo en la caja: cuando la abras en verano será lo primero que veas, y si pasa otro verano sin ponértela, también se va.
Acordarte de memoria de lo que no te has puesto es difícil. Si marcas en gussy lo que te pones, ordena el armario por Olvidadas: arriba salen las prendas que nunca has usado y las que llevan tres meses sin usar, es decir, todo lo que no ha salido del armario en verano.
Aprovecha también para arreglar la costura abierta, el botón que falta o la cremallera que se engancha. Una prenda que entra en la caja pendiente de arreglo sale igual el verano que viene, y se queda otra temporada sin ponerse.

Cómo guardar cada tejido para que no huela ni amarillee
Lava o lleva a la tintorería todo lo que vayas a guardar y sécalo del todo. El sudor, el desodorante y la crema solar que no se ven amarillean con los meses dentro de la caja, y la tela que se guarda húmeda huele y coge moho. Después coloca cada prenda según su tejido:
| Prenda | Antes de guardarla | ¿Doblar o colgar? | Dónde guardarla |
|---|---|---|---|
| Camisetas, camisas y vestidos de algodón | Lava y seca del todo; mira las axilas | Doblar | Caja de tela, caja con tapa o bolsa de vacío |
| Camisas y pantalones de lino | Lava y seca del todo | Doblar sin apretar o enrollar | Caja o bolsa de tela; al vacío se marcan arrugas hondas |
| Seda, viscosa y satén | A mano o a la tintorería, según la etiqueta | Colgar | Funda de algodón, no de plástico |
| Vaqueros y pantalones cortos | Lava del revés | Doblar | Caja con tapa o bolsa de vacío |
| Bañadores y bikinis | A mano con agua fría; seca en plano, a la sombra | En plano | Bolsa de tela |
| Sandalias y alpargatas | Limpia la suela y la plantilla, deja secar | Las alpargatas, con papel dentro | Su caja o una bolsa de tela |
| Jerséis de lana y cachemir | A mano o con el programa de lana; seca en plano | Doblar, nunca colgar | Caja o bolsa de tela, con cedro |
| Abrigo de paño | Cepíllalo o llévalo a la tintorería; vacía los bolsillos | Colgar en una percha de hombros anchos | Funda de algodón, nunca al vacío |
| Plumas | Lava según la etiqueta y seca del todo | Doblar sin apretar o colgar | Bolsa de tela grande; al vacío, poco tiempo |
| Cazadora y botas de piel | Pasa un paño húmedo y da crema para piel | La cazadora en percha; las botas con papel dentro | Funda o caja de tela, no plástico |
Las filas de invierno te sirven en primavera, cuando guardes el abrigo.
El tejido decide dónde va cada prenda. Tienes tres opciones:
- Bolsa o caja de tela: transpira. Deja fuera el polvo y la polilla y deja salir la humedad. Es la opción más segura para la lana, el cachemir, el lino y el plumas.
- Bolsa de vacío: es la que más sitio ahorra, pero aprieta la tela y marca arrugas hondas. Va bien con el algodón, el vaquero y los sintéticos de verano; la lana, el cachemir, el plumón y la piel no deberían pasar meses al vacío. Lo que metas tiene que estar seco del todo, porque dentro la humedad no tiene por dónde salir.
- Caja de plástico con tapa: aguanta mejor el agua, el polvo y los bichos, así que es la opción para el trastero o el garaje. Mete solo ropa seca del todo y un par de sobres de gel de sílice, porque el plástico tampoco deja salir la humedad.
La caja de cartón y la funda fina de la tintorería no sirven para meses: el cartón chupa humedad, el plástico fino la encierra, y los dos pueden amarillear la ropa clara. Pon las cajas en un sitio fresco, seco y oscuro, como debajo de la cama, el altillo del armario o un trastero seco. Los sótanos y las paredes con humedad traen el olor y el moho; si tu casa es húmeda, mete un absorbehumedad en el armario y abre las cajas a mitad de temporada.

La polilla de la ropa se come las fibras de origen animal: lana, cachemir, seda, cuero, plumas y piel. La OCU explica que le atrae sobre todo la ropa sin lavar, con restos de sudor o de comida, y recomienda fundas de algodón o cajas de tela antes que un plástico que no transpira. Guardar la lana limpia y en una bolsa de tela bien cerrada es, por tanto, la mayor parte de la protección. Los tacos de cedro y las bolsitas de lavanda ayudan a alejarla con su olor, pero no acaban con huevos ni larvas que ya estén en la ropa, y la OCU advierte de que el cedro, por sí solo, rara vez llega a la concentración de aceite necesaria. Cuando el cedro deja de oler, una pasada de lija fina lo reaviva.
Las bolas de naftalina ya no son una opción. La misma OCU recuerda que el naftaleno y el paradiclorobenceno de los que están hechas son tóxicos y que su uso está prohibido en toda la Unión Europea desde 2008. Para la lana, lo que funciona es guardarla limpia y bien cerrada; el cedro y la lavanda ayudan, y no dejan en la tela el olor que dejaba la naftalina.
Al sacar la ropa de invierno: polilla, manchas, humedad y talla
Antes de colgarla, airea un día todo lo que sale de las cajas, tendido a la sombra en el balcón o junto a una ventana abierta. El olor a caja casi siempre se va así. Después revisa cada prenda:
- Polilla: en la lana y el cachemir, busca agujeritos, telarañas finas sobre el tejido o restos como arenilla en el fondo de la caja. Si la encuentras, la OCU aconseja lavar a más de 50 grados lo que aguante esa temperatura y dejar el resto entre 24 y 48 horas en el congelador. Mete la prenda en una bolsa cerrada antes de congelarla y limpia después la caja y la balda.
- Manchas: una mancha que no viste al guardar puede salir ahora amarillenta, sobre todo en el cuello, los puños y las axilas. En el algodón blanco funciona un quitamanchas de oxígeno activo; en la lana y la seda, no lo uses.
- Humedad: puntitos blancos o grises y un olor fuerte a humedad quieren decir que la caja no estaba seca. Lava la prenda, sécala del todo y no vuelvas a poner esa caja en el mismo sitio.
- Talla: pruébate cada prenda una vez. Lo que ya no te vale, se ha llenado de bolitas o tiene la cremallera rota va a la costurera o al montón de las que se van. Mira también las suelas y las costuras de las botas.
Para montar el armario de invierno, pon a la altura de los ojos lo que más te vas a poner, y el abrigo y el plumas lo más cerca posible de la puerta; el reparto zona por zona está en cómo organizar el armario. Los jerséis, doblados y no colgados: extiende cada uno boca abajo, dobla las mangas sobre la espalda y luego dobla el cuerpo por la mitad, del bajo al cuello. No hagas montones de más de tres o cuatro jerséis en la balda, porque al sacar el de abajo se cae todo.

Preguntas frecuentes
¿Cuándo se hace el cambio de armario en España?
Depende de la ciudad: según las medias de AEMET, la ropa de verano se guarda en la primera quincena de octubre en A Coruña y Valladolid, a mediados en Madrid y a mediados de noviembre en Valencia, Sevilla y Málaga.
¿Cuándo hacer el cambio de armario en Madrid?
En octubre. Según AEMET, en Madrid (Retiro) la máxima media baja de 26,4 grados en septiembre a 19,4 en octubre: la ropa de verano se guarda a mediados de mes y el abrigo sale en la segunda quincena.
¿Puedo hacer ya el cambio de armario?
Mira la predicción de siete días de AEMET para tu municipio. Si ninguna máxima pasa de 20 grados, sí; si todavía quedan días de 25, deja fuera dos o tres prendas frescas y guarda el resto.
¿Las bolsas de vacío estropean la ropa?
No al algodón, al vaquero ni a los sintéticos, si entran secos del todo. Pero meses al vacío aplastan la lana y el cachemir, dejan el plumas sin volumen y marcan la piel: esos, mejor en bolsas de tela.
¿Cómo guardar la ropa de invierno para que no huela mal?
Lávala y sécala del todo antes de guardarla, usa bolsas o cajas de tela que transpiren y pon un absorbehumedad cerca. Aléjala de sótanos y paredes húmedas y, al sacarla, airéala un día a la sombra.
¿Cómo guardar la ropa blanca para que no amarillee?
Lávala aunque parezca limpia: el sudor, el desodorante y la crema solar que no se ven amarillean con los meses. Sécala del todo y guárdala en tela, nunca en cartón ni en la funda de la tintorería.



