Cómo organizar el armario de ropa sin comprar nada

Organiza el armario según lo que más te pones: lo que usas cada semana va entre la altura de los ojos y la de la cadera, lo más cerca posible de la puerta; lo que usas de vez en cuando, más arriba o al fondo; y la ropa de la otra temporada, en el altillo, dentro de las cajas y maletas que ya tienes. Empieza sacándolo todo y quédate solo con lo que te pones. Dentro de cada zona, agrupa por tipo y después por color, dobla lo que da de sí y cuelga lo que se arruga, y no te hará falta comprar ni una caja ni una percha.
Lo que más te pones, donde primero llega la mano
Un armario se suele llenar en el orden en que la ropa llega a casa, y así un abrigo que te has puesto dos veces acaba delante de los vaqueros que usas cada semana. Ordenar por uso le da la vuelta. El mejor sitio de cualquier armario es el que alcanzas sin agacharte, sin estirarte y sin apartar nada antes, y ahí va lo que más te pones:
- Entre los ojos y la cadera, junto a la puerta que abres primero: lo de cada semana, como los vaqueros, las camisetas y camisas de diario, los pantalones del trabajo y la chaqueta de esta temporada.
- Más arriba, en los extremos de la barra y al fondo de las baldas hondas: lo que usas unas pocas veces al mes o menos, como el traje, las camisas de vestir y la ropa de salir.
- En el altillo o debajo de la cama: la otra temporada, en cajas o maletas, y una caja con las prendas que aún no sabes si quieres.
- Abajo: los zapatos, con los pares que más usas delante.
Pongamos que te pones los mismos vaqueros oscuros tres veces por semana y un traje azul marino dos veces al año. Los vaqueros van a la balda que tienes a la altura del pecho, junto a la puerta, y el traje pasa al extremo de la barra, donde no lo apartas cada mañana y donde te espera para la próxima boda.
Si no sabes qué te pones más, cuelga todas las perchas al revés y, cada vez que uses algo, devuélvelo con la percha en el sentido normal. Al cabo de uno o dos meses, las perchas que siguen al revés son la ropa que no te pones. Si marcas en gussy lo que te pones, puedes ordenar el armario por Más usadas, que es tu lista para la altura de los ojos, y por Olvidadas, que pone arriba lo que nunca has usado o llevas tres meses sin usar.

Cómo organizar el armario paso a paso
- Sácalo todo y ponlo sobre la cama por tipos: camisetas, camisas, pantalones, vestidos, chaquetas y punto. Es lo que propone Marie Kondo: ordenar por categorías y no por lugares. Si el armario es grande, ve tipo a tipo para no acabar a la hora de dormir con una montaña encima de la cama.
- Con el armario vacío, limpia las baldas y mira con qué cuentas: a qué altura están la barra y las baldas, qué fondo tienen y qué puerta abres primero, porque eso decide dónde va cada zona.
- Reparte cada prenda en cuatro montones: a menudo, de vez en cuando, otra temporada y se va. Se va lo que no te vale, lo que necesita un arreglo que no vas a hacer y lo que no te has puesto en un año entero, con sus cuatro estaciones.
- Mete lo que no sepas decidir en una caja, escribe encima la fecha de hoy y súbela al altillo. Si en tres meses no la has abierto, dónala sin mirar dentro.
- Vuelve a colocar por montones: primero lo de a menudo, en la zona de los ojos; luego lo de vez en cuando, alrededor; y la otra temporada, a las cajas.
- Dentro de cada zona, agrupa por tipo, luego por largo de manga y luego por color: todas las camisas juntas, primero las de manga corta y después las de manga larga, y cada grupo del más claro al más oscuro.
El tipo va antes que el color porque así te vistes: buscas un pantalón y luego eliges cuál. El color dentro de cada tipo también ayuda, porque tres jerséis azul marino juntos te dicen que no necesitas un cuarto. Un armario ordenado solo por colores queda bonito en una foto, pero pone una americana azul marino al lado de una camiseta azul marino, y vuelves a buscar.
Para el orden de colores, el más fácil de mantener va del claro al oscuro: blanco, crudo y beis; luego gris; luego los colores; y al final azul marino, marrón y negro. El arcoíris con los neutros en los extremos también vale, siempre que lo mantengas. Con la ropa así colocada ves de un vistazo qué colores dominan en tu armario, y es fácil compararlos con los que te favorecen si ya conoces tu estación, como el Otoño Suave.
Doblar o colgar: se dobla lo que da de sí y se cuelga lo que se arruga
La percha estira poco a poco los tejidos elásticos, y el cajón marca arrugas en los tejidos planos, así que una sola regla resuelve casi todo el armario:
| Prenda | ¿Doblar o colgar? | Por qué |
|---|---|---|
| Jerséis, rebecas y vestidos de punto | Doblar | La percha estira el punto y deja picos en los hombros |
| Camisetas, camisetas de tirantes y sudaderas | Doblar, o de pie en el cajón | Apenas se arrugan y dobladas ocupan poco, así la barra queda libre |
| Vaqueros | Lo que prefieras | El vaquero casi no se arruga: doblado en la balda, o colgado si sobra barra |
| Camisas y blusas | Colgar, con el primer botón abrochado | El algodón, el lino y la seda se arrugan en el cajón, y el botón mantiene la forma del cuello |
| Vestidos y faldas | Colgar, salvo los de punto | El tejido plano se arruga doblado y el de punto se estira colgado |
| Pantalones de vestir | Colgar, doblados por la raya sobre la barra de la percha | La raya planchada se mantiene |
| Americanas, trajes y abrigos | Colgar en tus perchas más anchas y firmes | Los hombros anchos de la percha mantienen los de la prenda |
| Ropa de deporte, pijamas y ropa de estar por casa | Doblar o enrollar, en un cajón o una caja | Tejidos elásticos que nunca necesitan plancha |
Donde más cuenta acertar es en el punto. Los jerséis, siempre doblados: colgados se estiran y les salen picos en los hombros. Haz montones bajos, de cuatro o cinco como mucho, para que el de abajo salga sin tirar los demás.
Si no te queda balda para los jerséis, dobla cada uno por la mitad a lo largo, pasa la percha con el gancho a la altura de la axila y deja caer el cuerpo por un brazo de la percha y las mangas por el otro. El peso cuelga del centro y no de los hombros, y el jersey no se deforma.

Armario pequeño y mucha ropa: cómo ganar sitio sin comprar nada
En un armario pequeño, cada palmo que alcanzas tiene que guardar algo que te pones. Estos arreglos usan lo que ya hay en casa:
- Saca lo que no es ropa. Las bolsas de tiendas, el papel de regalo y la caja de algo que compraste el año pasado le quitan sitio a la ropa.
- Cuelga juntas en un extremo las prendas cortas: camisas, chaquetas, faldas y pantalones doblados sobre la barra de la percha. Debajo caben una pila de vaqueros, el cesto de la ropa sucia o dos filas de zapatos, y los vestidos y abrigos cuelgan en el otro extremo.
- Dobla en vertical las camisetas, la ropa de deporte y los pijamas: cada prenda en un rectángulo pequeño que se sostiene de pie en el cajón, como fichas en un archivador. Es el doblado vertical que popularizó Marie Kondo: ves todas las prendas a la vez y sacar una no deshace el montón.
- Si el armario no tiene cajones, las cajas de zapatos hacen de cajón en las baldas para cinturones, pañuelos, calcetines, ropa interior y bañadores. Una tapa cortada en tiras sirve de separador.
- Cuelga en una sola percha lo que siempre llevas junto, como la chaqueta y el pantalón de un traje, o una camisa debajo de la americana con la que te la pones.
- Guarda la otra temporada dentro de las maletas. Ocupan lo mismo vacías que llenas, así que llénalas y súbelas al altillo o mételas debajo de la cama.
- Deja una bolsa para donar en el suelo del armario. Cuando algo no te vale, o te lo has quitado dos veces antes de salir de casa, va directo a la bolsa.
Si después de todo sigue lleno, la solución no está en guardar mejor, sino en quitar: vuelve al paso 3 con lo que cuelga al fondo de la barra.
Cómo mantener el armario ordenado
Dale un sitio propio a la ropa que te has puesto una vez pero no está para lavar: un gancho o el último palmo de la barra. Si no, acaba en la silla, y la silla se convierte en un segundo armario.
- Recoge por la noche lo que te has puesto. Dos minutos antes de dormir evitan que empiece el montón.
- Entra una, sale una: cuando llega una prenda nueva, se va una del mismo tipo. El armario no crece, y te das cuenta antes de comprar la quinta camisa blanca.
- Cambia de temporada cuando cambie el tiempo, no en una fecha fija. La regla y las fechas de cada ciudad están en cuándo hacer el cambio de armario.
- Revisa en cada cambio de temporada: lo que se ha pasado la temporada entera al fondo va a la caja de las dudas o a la bolsa de donar.
Antes de guardar nada, lávalo o llévalo a la tintorería. La OCU aconseja guardar la ropa absolutamente limpia, sin restos de sudor, polvo ni manchas de comida, porque la ropa sucia es la que más atrae a la polilla, y usar fundas de algodón o cajas de tela en lugar de un plástico que no transpira. Una funda de almohada de algodón limpia es una funda de algodón que ya tienes.

Preguntas frecuentes
¿Cómo ordenar el armario por colores?
Primero por tipo y luego, dentro de cada tipo, por color. El orden más fácil de mantener va del claro al oscuro: blanco, crudo y beis, gris, los colores y al final azul marino, marrón y negro.
¿Qué ropa se cuelga y cuál se dobla?
Se dobla lo que da de sí, como el punto, las camisetas y la ropa de deporte. Se cuelga lo que se arruga: camisas, blusas, vestidos y faldas de tejido plano, pantalones de vestir, americanas y abrigos.
¿Los jerséis se doblan o se cuelgan?
Se doblan, porque la percha estira el punto y deja picos en los hombros. Si no tienes balda, dóblalo a lo largo y cuélgalo sobre la percha desde la axila, sin que cuelgue de los hombros.
¿Cómo organizar un armario pequeño con mucha ropa?
Quita primero lo que no te pones y deja la zona fácil para lo de cada semana. Dobla en vertical, junta las prendas cortas para ganar hueco debajo y guarda la otra temporada en maletas, en el altillo.
¿Cómo organizar un armario sin cajones?
Usa cajas de zapatos o cualquier caja que ya tengas como cajones en las baldas, dobla la ropa en vertical dentro de ellas y aprovecha el hueco bajo las prendas cortas para una pila de vaqueros o un cesto.
¿Cómo ordenar el armario según Marie Kondo?
Por categorías, empezando por la ropa: la sacas toda, te quedas solo con lo que te hace feliz y doblas en vertical, para que en el cajón todo quede de pie y a la vista.



